Éramos dos.
Uno gordo y otro flaco. Sin chiste, así nos decían en el barrio desde la escuela. Cuando montamos el food truck en La 70, el nombre se eligió solo. No hay que pensarle mucho a las cosas cuando ya están claras.
Así arrancó esto
Una historia corta. Cero filosofía corporativa.
Uno gordo y otro flaco. Sin chiste, así nos decían en el barrio desde la escuela. Cuando montamos el food truck en La 70, el nombre se eligió solo. No hay que pensarle mucho a las cosas cuando ya están claras.
Caminamos esta cuadra desde antes de la cerveza artesanal, desde antes del Uber, desde antes de los food trucks bonitos. Aquí supimos qué quiere el paisa a las dos de la mañana: comida que llene, que sea honesta, que cueste lo que tiene que costar.
Carne 100%, pan brioche que mandamos a hacer, salsas que probamos hasta dar con la de la casa. La del Gordo es para los que vinieron con hambre de verdad. La del Flaco es para los que sí van a desayunar mañana. Tú escoges.
No es un año. No es un cumpleaños. Es la calle. Esta calle. Si tú dices “voy a la 70”, todo el mundo sabe a dónde vas. El día que dejemos La 70, el truck deja de llamarse así.
El día a día está allá
El combo del día, los especiales, los lives desde el truck. Si quieres saber qué hay esta noche, mira allá.
Vista previa con fotos genéricas — pendiente integrar feed real.